Discografía




OLA DIURNA
Francisco Cabán (violín), Cármelo de los Santos (violín), Kevin Class (piano)




Ola Diurna: Obras para Violín de América
Notas al programa

Banjo and fiddle- William Kroll
Duración- 3:06

Banjo and fiddle es quizá la pieza más conocida del violinista y compositor norteamericano William Kroll. En esta obra Kroll presenta una magistral síntesis entre las influencias de una tradición musical europea y las tendencias folklóricas y populares de su época. En esto emula al gran violinista español Pablo de Sarasate, quien hizo lo propio con la música popular de su patria. Banjo and fiddle fue compuesta en el año 1945 y no tardó mucho en ser popularizada por violinistas de la talla de Jascha Heifetz y Fritz Kreisler. La obra, de carácter virtuoso, comienza con pizzicatos en el violín que emulan el sonido del banjo, mientras el piano inicia un acompañamiento enérgico y jocoso. Como resultado de la síntesis antes mencionada, la pieza no solo alude al sonido del violín en la música popular del sur de los Estados Unidos, sino que también es perceptible la influencia de violinistas/compositores europeos tales como Henryk Wieniawski y Sarasate. La pieza incluye un calmado intermezzo, cuyo lirismo, sugerido por la escritura pianística, también se aleja un poco del folclor norteamericano y apunta, aunque con  cierta ambigüedad, hacia una lenta habanera.  Pasada esta sección el tema inicial es re-expuesto, intercalando pequeños pasajes de alta complejidad técnica y culminando con dos fuertes acordes en pizzicato por el violín.
Noel Torres


Sonata núm. 1 para dos violines y Rapsodia borinqueña- Nicky Aponte
Duraciones:
I. Son- 3:23
II. Danzón- 5:14
III. Plena- 4:02
Rapsodia Borinqueña- 2:27


A través de los diversos periodos de la historia musical podemos apreciar cómo los compositores, dentro de sus respectivas épocas, han utilizado la música popular y folclórica revisando, transformando e incorporando elementos para conformar lo que hoy conocemos como música de concierto. Por ejemplo, la chacona, danza popular oriunda de Sur América, fue el género utilizado por Johann Sebastian Bach para crear su monumental Chacona para violín solo. De la misma forma, compositores como Chopin, Wieniawski y Sarasate, entre muchos otros, incorporaron de alguna forma la música folclórica de su patria en sus composiciones. El caso del compositor, arreglista y violinista puertorriqueño Nicky Aponte se presenta de manera distinta. Su experiencia y estrecha relación con la corriente popular lo impulsa a adaptar varios de esos géneros a la música de concierto. Como es de esperar, el resultado es distinto, pues logra un balance perfecto entre estos elementos. Ese es el caso de su Sonata núm. 1 para dos violines, compuesta en el año 1993.  En ella, Aponte adapta el esquema de movimientos  de la sonata clásica, rápido-lento-rápido, con magistral singularidad; la obra está compuesta por un Son, un Danzón y una Plena. Como el mismo compositor nos relata, la génesis de la obra se da dentro de motivos de improvisación con los que él mismo experimenta. El oyente conocedor podrá apreciar el variado lenguaje armónico, la incorporación de elementos del jazz, la complejidad rítmica entre otros aspectos. De la misma forma, el oyente aficionado encontrara una variedad de ritmos arraigados a la cultura caribeña, alusiones a canciones populares y un lenguaje armónico que aunque complejo, no deja de ser refrescante, aspectos que combinados hacen de esta obra una rica multiplicidad. 
Otra obra que data del mismo año es la Rapsodia Borinqueña. La misma le fue dedicada al importante lutier puertorriqueño Don Agapito Acosta. En esta rapsodia, como su título sugiere, Aponte toma el himno nacional de Puerto Rico y lo convierte en una obra con carácter de improvisación. Los componentes melódicos y rítmicos del tema original de la Borinqueña son desligados, como resultado, el tema en esta obra se presenta más como un contorno  melódico altamente elaborado por el compositor. No obstante, la armonía es más estable en contraste con la Sonata para Dos Violines y se presenta en un contexto claramente tonal. La pieza fue revisada por el compositor en el 2012.
Noel Torres

La bella cubana- José White
Duración- 4:31

No es casualidad que George Bizet utilizara una popular habanera para darle vida al personaje principal de la que sería una de las óperas más famosas de la historia, Carmen. Y es que en tiempos de Bizet, ese lento y en parte exótico género musical cubano español se comenzaba a propagar no solo en España sino en toda Europa, integrándose a su cultura musical. No nos debe tampoco sorprender que el violinista y compositor cubano José Silvestre White, de madre afro-cubana y padre español haya ejemplificado esta síntesis cultural en su obra más representativa, La bella cubana. Publicada en París en 1910, lugar en donde White residió, la obra comienza con un aire melancólico y simple, carácter que más que referirnos a la ajetreada capital francesa, nos traslada no solo a su Cuba natal sino al Caribe. Este inicio contrasta con la sección central, un pícaro zapateado cubano, de tempo rápido y agitado. Tras el episodio del zapateado vuelve el nostálgico tema inicial que tras una corta y dramática coda da fin a la obra.  
Noel Torres

Estudio basado en las Barricadas Misteriosas de Couperin para Violín Solo- Francisco Cabán
Duración- 1:59

Melodía para Violín Solo- Luis Prado
Duración- 3:41

No me Toques (Danza Puertorriqueña)- Juan Morel Campos/Arreglo para Violín Solo- F. Cabán
Duración- 1:50

Sonata para violín y piano- Jack Délano
Duraciones:
I. Allegro- 4:21
II. Adagio- 3:58
III. Allegro- 3:24
IV. Allegro con brio- 5:34

La personalidad artística de Jack Délano (1914-1997) no cesa de maravillarnos, ante todo por su pluralidad, calidad y originalidad. Nacido en el seno de una familia ucraniana y criado en los EEUU, Délano tuvo una educación formal en música, pintura, dibujo e ilustración. Llegó a Puerto Rico a raíz de su trabajo como fotógrafo con el gobierno norteamericano. Tras visitas intermitentes en el periodo de 1941-1945, se establece definitivamente en la isla, junto a su esposa Irene, en el año 1946.  Inmediatamente empezó a formar parte  del círculo cercano a Luis Muñóz Marín en su labor de promover la educación y desarrollo cultural del país. Dentro de la División de Educación a la Comunidad del Departamento de Educación estuvo envuelto en la producción de películas, incluido el clásico Los peloteros (1951). Es precisamente dentro de su faceta como cineasta que nace su vocación como compositor, escribiendo obras musicales para las mismas. Desde sus composiciones musicales mas tempranas, como la Sonata para viola y piano (1953), Délano integra material folclórico puertorriqueño en su obra. Tal vez es en sus obras orquestales y corales donde su inspiración por la cultura y temática puertorriqueña resulta mas evidente: La bruja de Loíza, La reina Tembandumba, Burundanga, Me voy a Ponce, entre otras.
En su Sonata para violín y piano (1993), obra escrita en plena madurez artística, el elemento folclórico ha sido sublimado y es latente no ya en un aspecto melódico, sino mas bien en su sólida estructura rítmica. Tanto el primer movimiento, Allegro, como el segundo, Adagio quasi largo, muestran gran riqueza expresiva y melódica, un rico lenguaje armónico y gran soltura en la escritura para ambos instrumentos. El tercer movimiento, marcado Allegro, es para todos los efectos un brillante scherzo. El ritmo incisivo del motivo inicial persiste durante casi todo el movimiento, lo que contribuye a una gran cohesión estructural, no obstante las citas de temas y motivos de los primeros dos movimientos. Al igual que en el scherzo, el Allegro con brio final se distingue por su fogosidad rítmica. No es hasta que aparece una segunda área temática que el elemento melódico toma precedencia en el movimiento. Con esta obra Délano hace una importante contribución a la música de cámara de Puerto Rico.
Francisco Cabán



OLA NOCTURNA
Francisco Cabán (violín) e Ivonne Figueroa (piano)




Ola Nocturna: Obras Latinoamericanas para Violín y Piano


Notas al programa por Francisco Cabán


Candorosadanza puertorriqueña- Juan Morel Campos / Jesús Figueroa



La delicadeza y la elegancia de Candorosa ejemplifican los aspectos más refinados de este género. Juan Morel Campos es considerado como el compositor más importante y prolífico de danzas puertorriqueñas. Nacido en Ponce en 1857, recibió toda su formación musical en su ciudad natal. Sus danzas fueron concebidas originalmente para orquesta o piano. En esta transcripción para violín y piano, el distinguido músico puertorriqueño Jesús Figueroa crea una agradable conversación entre ambos instrumentos.


Intrata y danza rústica- Juan José Castro
Juan José Castro fue un importante compositor y director de orquesta argentino. A pesar de que su éxito como director eclipsó su carrera como compositor, tenía una sólida formación en lo último, contando entre sus maestros a Vincent D'Indy en la Schola Cantorum de París. Después de varios periodos como director con orquestas en su país natal, en Uruguay y en Cuba, se convirtió, a petición de Pablo Casals, en el primer director de la recién fundada Orquesta Sinfónica de Puerto Rico en 1957. La música de Castro es una combinación de elementos de la música folklórica de su país con la música francesa de la época de la Segunda Guerra Mundial. La Intrata y danza rústica fue compuesta en 1946. Una introducción lenta y dramática (Intrata) da paso a la danza rústica, una pieza brillante, que explora diversos recursos técnicos del violín como pasajes extensos en arqueo spiccato, y acordes de dobles y triples cuerdas.

Francisco Cabán

Estrellita- Manuel Ponce / Jascha Heifetz
Jascha Heifetz inauguró su brillante carrera como arreglista de piezas cortas para violín y piano en 1927, con la famosa transcripción de la canción de Manuel Ponce, Estrellita. Heifetz convirtió la hermosa pero sencilla melodía en un tour de force expresivo.


Sonatina núm. 2 para violín y piano- Héctor Campos-Parsi

Héctor Campos-Parsi tuvo una distinguida carrera como compositor, profesor, musicólogo y promotor de la música clásica contemporánea en Puerto Rico. Aunque no se publicó hasta 1964, la Sonatina núm. 2 fue compuesta en 1953, cuando Campos-Parsi fue a estudiar en París con Nadia Boulanger.                  Como consecuencia, la composición es de una estética neoclásica, influenciada por Stravinsky pero que al mismo tiempo conserva elementos de la música popular afro-antillana. La obra recibió el premio Ravel en París en 1953.



Meditación para violín solo- Ernesto Cordero
Ernesto Cordero (1946), distinguido compositor puertorriqueño, es mundialmente conocido por sus obras para guitarra, que forman parte del repertorio estándar de este instrumento. Sin embargo, también ha escrito dos conciertos para violín y en 2010 escribió la Meditación para violín solo, obra que dedica a un servidor. La Meditación es un buen ejemplo de su lenguaje armónico predominantemente modal y explora diferentes texturas y registros del violín. La obra denota un profundo conocimiento de las cualidades expresivas del instrumento.


Boriquén, danza puertorriqueña- Jesús Figueroa


Don Jesús Figueroa fue uno de los músicos más importantes del siglo 20 en Puerto Rico. Sus múltiples talentos: director de banda y orquesta, clarinetista, compositor, profesor de música y arreglista, dan una idea del matíz predominantemente polifacético de su carrera. También fue un importante nexo entre los músicos del siglo XIX (como Morel Campos, a quien conoció), y los del siglo XX, entre los que se encontraban sus hijos, todos entrenados en conservatorios europeos. Tal vez teniendo en mente a dos de sus hijos, ambos formidables violinistas (José y Kachiro), escribió esta hermosa danza puertorriqueña, que combina el refinamiento y la bravura en su interpretación.


La Reina de la Noche- Mariano Morales


Morales Mariano es un talentoso compositor, pianista y arreglista puertorriqueño, que incorpora elementos del jazz, la música afroantillana y la clásica en muchas de sus composiciones. La reina de la noche, escrita en 1999, es un buen ejemplo de su estilo. La hermosa melodía es interpretada por el violín y mas tarde el piano, que al mismo tiempo provee ricas armonías que dan a la obra una atmósfera nocturna.


Ao pé da fogueira (Preludio XV)­- Flausino Vale / Jascha Heifetz

La carrera del virtuoso ruso-estadounidense Jascha Heifetz alzó vuelo durante la década del 1920 al 30, con múltiples giras en América del Sur, Europa y Asia.        En algunas ocasiones la música típica del país inspiraba la vena creadora de Heifetz. Este fue el caso del Preludio XV: Ao pé da fogueira (Alrededor de la fogata) del compositor brasileño Flausino Vale.  Escrito originalmente para violín solo, Heifetz lo editó, añadió una parte de piano y lo publica y graba en 1945. El título descriptivo de la pieza hace alusión a las tradicionales fiestas de San Juan durante los meses de junio/julio en Brasil.